RETROSPECTIVA con estudiantes de la Maestría Interdisciplinar en Teatro y Artes Vivas de la Universidad Nacional, por Xavier Le Roy

RETROSPECTIVA POR XAVIER LE ROY CON ESTUDIANTES DE LA MAESTRÍA INTERDISCIPLINAR EN TEATRO Y ARTES VIVAS DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL

"Presencia es el acto por el cual la cosa se presenta: prae-est. Se presenta frente o delante de su naturaleza como cosa y ante todo lo que conlleva esta naturaleza en el mundo y sus conexiones: orígenes, relaciones, procesos, finalidades y devenires.”

Jean-Luc Nancy - The Technique of the Present // 1997

 

La programación del 2017 de NC-arte se enmarca bajo los conceptos de “código y lenguaje” claramente retratados en su primer proyecto del año: una performance del coreógrafo y científico Xavier Le Roy, quien junto a trece artistas de la Maestría Interdisciplinar en Teatro y Artes Vivas de la Universidad Nacional, realiza una pieza corporal que se podrá vivir del 18 de febrero hasta el 25 de marzo. Esta muestra lleva por título: Retrospectiva por Xavier Le Roy con estudiantes de la Maestría Interdisciplinar en Teatro y Artes Vivas de la Universidad Nacional y cuestiona cómo producimos y consumimos nuestro tiempo. Los parámetros para producir la pieza son claros: cada bailarín puede apropiarse de algún fragmento de coreografías diseñadas por Le Roy entre 1994 y 2014 siempre y cuando activen o se relacionen con hechos biográficos propios que modificarán en cierta medida la coreografía original de Le Roy. De esta manera, los performers crean una narración propia que trenza la totalidad de la pieza y diluye la autoría de Xavier Le Roy, para darle voz a cada sujeto que compone el cuerpo de baile. La obra debe leerse en clave de intertexto en el que se cruzan las piezas emblemáticas del performer francés y las inquietudes hechas gesto de los bailarines seleccionados de la Maestría.

El proceso se torna esencial: lejos de copiar algo que se imponga sobre las decisiones personales de los performers, estos trabajan conjuntamente durante varias semanas para intercambiar conocimientos, anécdotas y vivencias personales que se vuelven corporales. Podríamos pensar que el papel de Xavier en este engranaje es el de decidir, pero en realidad su figura se asemeja más a la de un director de orquesta que canaliza los deseos de los artistas empujándolos a que vayan a un extremo más radical en sus prácticas. La performance colectiva está muchas veces concebida como un entrenamiento en el que se transfiere una técnica específica para su reproducción fidedigna. Aquí por el contrario, se facilita el descubrimiento y la creatividad para que cada preformar llegue a sus propias creaciones.

Una vez entramos en el espacio, observamos a los performers en posición estática, después de una señal, todos empiezan a moverse iniciando lo que se denomina por Xavier como la “Retrospectiva individual” en la que los bailarines se dirigen a los visitantes y narran sus historias personales mientras generan movimientos para articularlas. Estas se combinan con frases de las coreografías de Xavier Le Roy. Varias de las piezas hablan de los cruces entre artes escénicas y artes visuales, de sus diferencias y similitudes. Del mismo modo, se refieren a los formatos propios del museo y a las preguntas entorno a la presencia del cuerpo en los espacios artísticos. La última parte de la obra es una coreografía que se va desarrollando de forma conjunta con los performers a través del tiempo de exposición.

Retrospectiva por Xavier Le Roy plantea una performance en la que cada uno de los intérpretes se empodera de su propio “yo”. El sujeto performer ya no es alguien invisible y diluido en la masa objetual que se agita, sino que expone sus historias personales y tiene una voz que utiliza para presentarse y dirigirse al público. Tristán Tzara decía que: “El pensamiento se hace en la boca”, y efectivamente en esta pieza, el lenguaje y los sonidos hechos en la cavidad bucal son fundamentales pues posicionan a cada creador en el epicentro de la obra.Podríamos decir que la autoconstrucción supera, en varias ocasiones, el posible mando de la pieza. Existe un seguido de operaciones que los artistas ya no controlan: un conjunto de elementos que se afectan los unos a los otros y que se autogeneran. La performance, aún y repitiéndose una y otra vez, cambia constantemente dado que todos los performers varían de posición y tienen en sus manos la libertad de decidir cómo actuar con cada visitante. Dicha libertad también existe del lado del público que puede permanecer en el espacio el tiempo que quiera, centrándose, primero en un bailarín y luego siguiendo los movimientos de otro o alejándose para ver el marco general de la coreografía. El espectador percibe la obra y al mismo tiempo la activa según las decisiones que tome.

Pablo Helguera habla de Transpedagogía[1] cuando se refiere a proyectos de artistas y colectivos que combinan procesos educativos y artísticos en piezas que ofrecen una experiencia diferente de los formatos convencionales de arte o de la educación artística académica o técnica. En ese sentido, Retrospectiva Por Xavier Le Roy propone una no mediación: crea superficies de contacto con el discurso corporal y verbal que se está desarrollando proponiendo diversas formas e intensidades de comunicación sobre y alrededor del arte. Maria Lind afirma precisamente que “la mediación parece ser lo suficientemente abierta como para permitir una mayor variedad de modos de acercamiento a los intercambios entre el arte, las instituciones y el mundo exterior.” [2] Las preguntas que se hace el espectador al adentrarse en NC-arte son: ¿Qué veo? y ¿Qué siento? mientras se esfuerza por detener todos los comportamientos y maneras de leer que ya vienen programadas en nosotros cuando entramos en una sala expositiva.

Xavier Le Roy no busca establecer ninguna metodología novedosa en la mediación sino que al contrario, su propuesta propone una relación diferente que desactiva el dispositivo mismo de la mediación únicamente realizado por un equipo de especialistas haciendo que la propia pieza se medie a sí misma. En varios momentos de Retrospectiva, el performer rodea al visitante invitándolo a compartir su experiencia personal que se combina con el re-enactment del trabajo de Le Roy. El público se convierte en módulo indispensable de la pieza y los bailarines adoptan el rol de mediadores indirectos que se alejan de la idea convencional de la mediación organizada según métodos y códigos que se replican. Aquí, no rige ninguna estrategia sino que el desorden, lo poroso, y lo fluido permiten una relación unipersonal con el espectador. Se establece un diálogo abierto que no encapsula el trabajo del artista en una determinada verdad. La plasticidad del trabajo es esencial pues Xavier Le Roy propone una manera híbrida para entrar en el mundo y el lenguaje del artista que permite comunicar bajo otra lógica, proporcionando múltiples entradas que reconfiguran las categorías de exposición y expanden los límites de la performance.

Otra noción hondamente explorada en este proyecto es la del “tiempo”. La concepción tradicional de la performance se engendra bajo la lógica del archivo: una performance es una acción finita que no puede ser repetida ni reproducida. Desde la conceptualización de la pieza, Xavier Le Roy desarticula dichas afirmaciones y surgen preguntas diversas: ¿Cómo se podría temporalizar el espacio expositivo? ¿Cómo hacer mover en el mismo espacio, temporalidades tan diversas? El uso del término Retrospectiva para el título de la obra se auto cuestiona; se trata de una retrospectiva hecha a través de acciones y narraciones contemporáneas de otros bailarines, desarmando la idea de singularidad, irrepetición y autoría. Para Xavier Le Roy, la obra de arte no es un índice de una duración anterior y en gran medida invisible y única en el tiempo, sino más bien la duración existida en sí misma; un tiempo vivido que incluye numerosas formas indexables y diversos grados de visibilidad.

Así Retrospectiva por Xavier Le Roy crea un archivo multi-temporal fuera de los marcos disciplinarios: una “constelación” –apropiándonos del vocablo empleado por Walter Benjamín– de ritmos superpuestos para escribir un contexto histórico aún no articulado. La performance se entiende aquí como forma de pensar –quizás de las más libres que hay– incorporando para su construcción lo emocional y lo autobiográfico como materia de conocimiento. Esta pieza es un manifiesto que aboga por estimular la percepción de la complejidad a través de un proyecto que se extiende en tiempo y en formato.

[1] Helguera, Pablo, Education for Socially Engaged Art, Jorge Pinto books, New York, 2011.

[2] 4/10. Why Mediate Arte? Maria Lind, Mousse Magazine, Issue #4. Ten Fundamental questions of Curating. Edoardo Bonaspetti. http://www.marysialewandowska.com/wp-content/uploads/2011/05/Maria-Lind_Why-Mediate-Art-.pdf

En el marco del año Colombia – Francia, NC-arte abre su programación del 2017 con un proyecto del coreógrafo  Xavier Le Roy, quien junto a trece artistas de la Maestría Interdisciplinar en Teatro y Artes Vivas de la Universidad Nacional, realizará una performance continua desde el 18 de febrero hasta el 25 de marzo, en la cual indagará sobre cómo producimos y utilizamos nuestro tiempo.

Esta muestra lleva por título: RETROSPECTIVA POR XAVIER LE ROY con estudiantes de la Maestría Interdisciplinar en Teatro y Artes Vivas de la Universidad Nacional, en ella se podrán ver coreografías diseñadas por Le Roy desde 1994 hasta 2010, las cuales han sido interpretadas en la Bienal de Taipei, el Centre Pompidou (París), Carriageworks (Sídney), MoMa (Nueva York), National Museum of Contemporary Art (Seúl) y que ahora tomarán un nuevo aire al ser apropiadas por artistas colombianos que decidirán qué fragmentos o frases de esas piezas escoger y con qué hechos biográficos suyos relacionarlos. Cada momento de la performance está permeado por lo efímero de los segundos y de los movimientos, tema en el que Le Roy ha hecho hincapié desde que decidió dejar de lado su carrera de biólogo molecular.
Los visitantes de Retrospectiva por Xavier Le Roy decidirán desde qué lugar y por cuánto tiempo quieren ver a los performers así como la serie de movimientos propuestos. Además, podrán moverse en medio de los bailarines cuanto ellos deseen, pues no hay restricciones para el público; la curadora Claudia Segura afirma que “la libertad, tanto de los performers como de los visitantes, se torna esencial en esta pieza que propone nuevas maneras de percibir el trabajo con el cuerpo y las exposiciones de arte contemporáneo”.

Los dos pisos de NC-arte darán experiencias diversas al público; en el primero de ellos podrán ver este montaje corporal y en el segundo piso habrá un espacio destinado como lugar de ensayo y de descanso para los intérpretes, en el cual, si los visitantes desean, pueden hablar con ellos sobre esta performance e incluso ver referencias en algunos computadores que estarán disponibles. La intención es que el público entienda todo el proceso que conlleva este tipo de acciones: su creación, el ensayo y la posibilidad de que la pieza cambie cada día.