Referencias Expansivas, seis murales efímeros

Diciembre 14 de 2010 a Febrero 12 de 2011

La tradicional pintura mural, asume su propiedad generadora de territorio expansivo y escenográfico al que se le puede agregar el atributo de lo efímero y de la pintura como idea visual; instante que causa un impacto momentáneo. La propuesta Referencias Expansivas contrapone la tradición mural, con su peso histórico, a la temporalidad mínima propia del arte contemporáneo, la obra minuciosa de una impronta a la espontaneidad del grafitero.

Las rejas ornamentadas de puertas y ventanas de muchas casas de Bogotá cumplen la función de dar seguridad y privacidad. Evocan las celosías originarias de los mozárabes de la península ibérica. Luz Ángela Lizarazo parte de estos elaborados tejidos que protegen y encierran para configurar en contrapunto, frente a frente, dos grandes murales.

La violencia en Colombia, inevitablemente asociada a la cocaína, hace que el poder simbólico de los dibujos murales con puntos de hoja de coca de Miguel Ángel Rojas sea inmenso. Predominan la sutileza y las calidades atmosféricas que reflejan fielmente la idiosincrasia colombiana de “aquí no pasa nada” ocultando la realidad brutal.

El uso de Post-it y ventiladores hacen definitivamente efímero el mural Los Santos de Carlos Blanco. Las formas y el color son enfáticas. La composición de amplios planos permite entrever formas que pueden ser fálicas ó, armamentista. Este planteamiento ambiguo reseña un mundo virtual en el cual se conecta ó, desconecta una situación, sin consecuencias emocionales.

La imagen idealizada de Panóptico (una torre para Fritz Lang), de Jaime Franco, esta ejecutada con el más terrenal de los materiales: el barro. El poderoso contrapunto entre el material primigenio y la imagen mítica de la famosa torre emblemática de la película Metrópolis aumentan el peso histórico en este mural de grandes dimensiones.

Desde hace años los bogotanos hemos estado expuestos a los murales, regados por toda la ciudad, de Toxicomano. Su repertorio proviene de imágenes pop manejadas con un dominio y dinamismo extraordinario. En Historias de Independencia hay un voceador con el clásico chispazo de colores vibrantes a partir del cual se desprende un telón de imágenes en acción en tonalidades grises, acentuado por pixeles ó, destellos de energía.

Líneas en perspectiva ejecutadas con cimbre sobre un fondo de cemento crudo son el punto de partida minimalista que propone Rodrigo Echeverri en su mural inspirado en un espacio del edifico de N-ce arte. Esta sutil composición invita al espectador a entrar en el espacio con menos compromisos, a contemplar las imperfecciones y manchas del muro, participando, como cuando se está acostado mirando al techo y se descubren figuras nunca antes vistas.

Guillero Ovalle

 

El próximo 14 de diciembre a las 7:00 pm NC-arte  inaugurará  la exposición «Referencias expansivas: seis murales efímeros». El curador de la exposición, Guillermo Ovalle, ha invitado a 6 diferentes artistas a intervenir los amplios muros del espacio.

NC- arte es un programa cultural y educativo de la Fundación Neme, que tiene como propósito contribuir al desarrollo y crecimiento de las artes visuales en Colombia. Su misión es promover, investigar y contextualizar el arte, por medio de exhibiciones y proyectos multidisciplinarios que lleven a la reflexión.

La tradicional pintura mural, asume su propiedad generadora de territorio expansivo y escenográfico, al que se le puede agregar el atributo de lo efímero y de la pintura como idea visual; instante que causa un impacto momentáneo. La propuesta «Referencias expansivas: seis murales efímeros» contrapone la tradición mural, con su peso histórico, a la temporalidad mínima propia del arte contemporáneo, la obra minuciosa de una impronta a la espontaneidad del grafitero.

Frente a frente, dos grandes murales que parten de rejas ornamentadas que evocan las puertas y ventanas de la casa colombiana que protege y encierra, es la propuesta de Luz Ángela Lizarazo (Bogotá, 1966).

Fuerte contraste entre la sutileza y las calidades atmosféricas y la violencia en Colombia, inevitablemente asociada a la cocaína, hace sólido el poder simbólico de los dibujos murales con puntos de hoja de coca de Miguel Ángel Rojas (Bogotá, 1946).

El uso de Post-it y ventiladores, obra definitivamente efímera es el mural de la serie Los Santos de Carlos Blanco (Bogotá, 1961). Reseña de un mundo virtual en el cual se conecta ó, desconecta una situación, sin  consecuencias emocionales.

Poderoso contraste en un mural de grandes dimensiones entre la mítica torre emblemática de la película Metrópolis de Fritz Lang y el más terrenal de los materiales: el barro, propone Jaime Franco (1963, Cali).

Los murales de Toxicomano, regados por toda la ciudad de Bogotá, entran en la galería con un voceador con el clásico chispazo pop de colores vibrantes lleno de píxeles y energía.

Líneas en perspectiva ejecutadas con cimbre sobre un fondo de cemento crudo son el punto de partida minimalista que propone  Rodrigo Echeverri (Bogotá, 1975). Invitación a contemplar incluso las imperfecciones y manchas del muro, como cuando se está acostado mirando al techo y se descubren figuras nunca antes vistas.